MANIQUÍES EN EL MUSEO

Aunque habitualmente, el espacio donde podemos encontrar maniquíes es en los escaparates, en los últimos tiempos asistimos a la proliferación de exposiciones relacionadas con el mundo de la moda, donde la exhibición de todo tipo de prendas se ayuda y necesita de estos soportes que tratan de imitar la arquitectura del cuerpo humano. 

Hace unos días, llamó nuestra atención las exposiciones realizadas con maniquíes en el Museo de Diseño de Londres con motivo de la retrospectiva del diseñador de moda, Azzedine Alaïa. La exposición muestra su increíble viaje de escultor a modisto, su naturaleza inconformista y su energía contagiosa para la moda, la amistad y el cuerpo femenino. A diferencia de muchos de sus contemporáneos, Alaïa personalmente construyó cada prenda a mano y se rehusó a someterse a las presiones de los plazos de la semana de la moda, trabajando en su propio horario. 

La exhibición relaciona historias de su vida y carrera junto con prendas seleccionadas personalmente, que van desde lo raro hasta lo icónico y abarca desde principios de los años ochenta hasta su colección más reciente en 2017.

El uso de los maniquíes en las diversas salas del Museo pone de manifiesto lo importante que es contar con un buen maniquí a la hora de crear un espacio de calidad y creativo para que los clientes, en este caso los visitantes, puedan apreciar los diseños del modo más óptimo.